Nuria Valle y Carlos García regresan de la Cordillera Blanca

Por Nuria y Carlos


Nevado Huascaran
Nevado Huascaran. El Huascarán es la montaña mas alta de Peru y también la montaña tropical más alta de América

Después de nuestra ascensión al nevado Urus y de acercarnos a la cumbre del Ishinca (200 m por debajo)intentamos la cumbre del Copa, esta vez ya un 6000.

Contratamos un cocinero y un porteador para cuatro días y subimos con un arriero al campo base. Al día siguiente subimos con el porteador que nos llevaba la tienda, comida y algo de ropa al campo 1 a 5200 m por un empinado corredor, primero con roca y pedrera con escasa nieve y después solo nieve pero con bastantes grados de inclinación ,insegura de afrontar con nuestras grandes mochilas. Nuestro porteador resopla y le permitimos que al día siguiente sólo venga a buscarnos a la base del corredor.

En el campo 1 hace ya bastante viento y nos cuesta abrigar nuestra cocina para cenar.Por la noche el viento aumenta y silva fuerte. A las dos de la mañana nos levantamos con la tienda azotada fuertemente. No está día de montaña pero tenemos que intentarlo. Nos ponemos todo lo que tenemos y salimos a preparar el desayuno. Nos lleva un hora calentar algo. Se levantan nuestros vecinos, un guía peruano y su cliente italiano, los únicos que intentaran la cumbre con nosotros. El guía nos ha señalado vagamente el recorrido el día anterior. Nada tiene que ver con lo que dice nuestra guía. Donde debía haber una suave rampa hasta la cumbre, solo hay grietas y rampas de moderada a fuerte inclinación (hasta los 45º)

Salimos con las linternas frontales y al poco debemos poner también los pasamontañas pues se nos congela la cara. Nos adelantan el guía y el italiano a fuerte ritmo. Nosotros vamos lentos conservando fuerzas. Los seguimos una media hora hasta que entramos en una zona de grandes grietas donde sus luces ya no nos orientan con precisión.

El hielo que pisamos no deja huella de crampon y vamos a ciegas. hacemos eses entre las grietas y las más anchas acabamos bajándolas y subiéndolas por el otro lado.

Pasamos puentes de nieve y el pánico del principio se convierte ya en indiferencia. En la cota 5900 sale el sol y vemos con tremendo disgusto que los últimos 200 m (casi 2 horas de caminata por la lejanía de la cumbre)están cubiertos por una espesa niebla que nos lanza algún jirón amenazante. Hacemos unas fotos con la cámara de Nuria (la mía no ha funcionado desde que salimos de la tienda por las bajas temperaturas) y bajamos apresuradamente perseguidos por la niebla que empieza a descender con nosotros.

Mientras recogemos las tiendas llega el guía y el italiano que si han hecho cumbre al conocer perfectamente el camino. Nos confirma que hemos hecho lo correcto y que no se veía un palmo. Aun así lo consideramos un fracaso y volvemos muy disgustados. Corredor abajo y al campo base. Nuestro cocinero nos prepara una suculenta comida. Menos mal ,algo positivo.

Ya en Huaraz coincidimos que tenemos que hacer la cumbre del Huascaran como sea, para dejar bien al club. Sabemos que si vuelve a haber niebla no lo conseguiremos. Decidimos contratar a un guía para asegurar la cumbre como ha hecho el italiano.

Nos recomiendan a un americano, algo caro, pero un experto en rescates y avalanchas, algo que los guías peruanos no dominan. Es muy simpático y lo contratamos sin dudas.

Esta vez prescindiremos de cocinero y porteador y solo llevaremos un arriero hasta el campo base a 4200 m. Hay alguna gente que ha hecho cumbre y nos da esperanza. Sin embargo el Huascaran levanta ya nieve en su cumbre.

Al día siguiente la cumbre aparece muy nublada y subimos lentamente sin prisa (que remedio con el peso que llevamos).También suben unos 8 alemanes con tres guias, porteadores y muchas tiendas. Nosotros acampamos antes del campo 1 en el limite del glaciar y ellos suben al uno. Un día más y llegamos también al campo 1. Los alemanes han salido ya para el dos.

El Huascaran nos recibe con nieve y frío. La cumbre levanta una columna de nieve azotada por fuertes vientos. No vemos el campo 2 tapado por una impresionante nube. Pobres alemanes, pensamos. Junto a nosotros dos españoles, dos americanos y 6 policías peruanos¿?.

Los españoles nos cuentan que han hecho cumbre pero se les ha hecho noche y han dormido a 6500 m en un vivac dos días antes. Por suerte aún no había empeorado el tiempo. Llevan todo el día durmiendo agotados. Al pasar por el campo 2 se han encontrado con el cadáver de un mejicano que parece haber muerto por hipotermia. Unos argentinos han avisado a la policía que ahora nos acompaña.

Llegan mas españoles con un par de guías y varios porteadores que han contratado para que les suban las mochilas ¡hasta la cumbre!.Nos comentan que subirán al campo 2 también al día siguiente temprano. Los americanos bajan a Huaraz. Nuestro guía nos dice que nosotros iremos mas tarde para no gastar energía combatiendo el frío. Nos levantamos tarde. Viento y frio. Sorpresa: los españoles no han subido aun. Deciden esperar ante las malas condiciones. Los alemanes bajan en estampida como hormiguitas desde el campo 2 sin cumbre.

Nosotros tenemos que subir o abandonar pues se nos acaba la comida. Que poco nos apetece.

Mi camara no funciona de nuevo y tenemos que abrigarnos con todo lo que tenemos. El recorrido es horrible y nos damos cuenta que sin guia habriamos dado vuelta. En el campo 2 no se ve nada y nos cuesta montar la tienda con el viento. Nos metemos dentro y a aguantar. Nuestra unica compañia es la del pobre mejicano.

A las cuatro de la mañana nuestro guía se levanta a mirar las condiciones y nos confirma lo peor. No se puede subir con ese viento. Nos dice que además hay riesgo de avalanchas. A la mañana siguiente recogemos para bajar y llegan dos policias con la intención de bajar el cadáver. Lo bajan un poco pero entre dos es una tarea casi imposible. Nos piden ayuda pero nuestro guia les dice que primero son los vivos y nos tiene que bajar a nosotros. Bajamos disgustadísimos. En el campo 1 los españoles que iban a subir al día siguiente están recogiendo para bajar con nosotros. El tiempo empeora aun más. Dos días de bajada y aquí estamos. Con una única cumbre y agotados. La montaña no quiso. Otra vez será.

Un saludo a todos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *